Gobernación descarta que se desaten estallidos sociales

La entrada en vigor del capítulo agropecuario del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) no provocará estallidos sociales, consideró el titular de la Secretaría de Gobernación, Francisco Ramírez Acuña, al ser entrevistado al término de la 12 sesión del Consejo Nacional de Seguridad Pública, realizada en Palacio Nacional.

“No hay ningún riesgo de conflictos sociales, todas las instituciones federales y los gobiernos estatales están haciendo su tarea para poder encontrar mecanismos y formas para salir adelante”, manifestó Ramírez Acuña.

De acuerdo con el funcionario, un alto número de campesinos mexicanos han encontrado mecanismos de crecimiento y desarrollo con estos acuerdos comerciales, a pesar de que varias organizaciones han señalado que con la entrada en vigor del capítulo agropecuario del TLCAN y el desgravamiento arancelario a las importaciones de maíz, fríjol, azúcar y leche en polvo se pone en riesgo la actividad de los productores mexicanos.

Las centrales campesinas han advertido que realizarán movilizaciones para exigir la revisión de los acuerdos comerciales que incluye el TLCAN, ya que socialmente también tendrá un impacto negativo que se traducirá en más desempleo y migración.

Pese a los señalamientos de las agrupaciones campesinas, el titular de Gobernación reiteró que “hay una gran cantidad de campesinos que han encontrado mecanismos de desarrollo”. Agregó que “el presidente Felipe Calderón dio la indicación a Alberto Cárdenas Jiménez, titular de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), para que se siente a platicar con todas las organizaciones con la finalidad de poder encontrar los mecanismos para que todos puedan encontrar la ruta para salir adelante. No hay ningún riesgo de estallido social”.

Por otra parte, Francisco Ramírez Acuña aseguró que el gobierno federal no considera que el Ejército Popular Revolucionario (EPR) realice acciones como los sabotajes a instalaciones petroleras ocurridas en julio de 2007, ya que se sigue investigando la desaparición de dos de sus integrantes, Edmundo Reyes Amaya y Raymundo Rivera Bravo o Gabriel Alberto Cruz Sánchez.

El funcionario señaló que las investigaciones siguen adelante y dijo que está convencido de que el EPR no realizará acciones, porque se está “haciendo todo lo posible para poder encontrarlos. Ellos (los del EPR) tienen conocimiento de que estamos haciendo un esfuerzo muy importante para encontrar a los desaparecidos”.

El Chapo paga marchas antimilitares

La sierra de Sinaloa que colinda con Durango y Chihuahua es un territorio donde el Ejército ha colocado focos de alerta ante la posibilidad de que existan campos de adiestramiento en el manejo de explosivos usados por la guerrilla, con la participación de ex kaibiles.Pero a un año de que inició el operativo Sierra Madre en esta zona, el hallazgo de un manual de entrenamiento kaibil y de explosivos usados por el EPR pasaron casi inadvertidos ante las marchas financiadas por el narco contra la presencia militar, de acuerdo con fuentes de la Defensa Nacional.

El 12 de noviembre de 2007 alrededor de 3 mil personas procedentes de diversos municipios se manifestaron por las calles de Culiacán, en una protesta nunca vista en el estado.

Algunos de ellos viajaron desde sus lugares de origen sólo con lo puesto, ya que a la mayoría les bastó con los 500 pesos, y en algunos casos hasta 2 mil, que les pagaron para sumarse a la movilización contra el Ejército en sus comunidades de la sierra.

Fuentes del Estado Mayor de la tercera región militar con sede en Mazatlán dicen que quienes estuvieron detrás de esa protesta, al igual que la primera ocurrida el 31 de octubre en Culiacán, fueron Víctor Cázares Gastélum y Joaquín El Chapo Guzmán.

 

Vendría un año muy difícil y violento

Como en años recientes, la agenda de 2008 para el país estará dominada por la inseguridad y la violencia, pero con un peligroso componente adicional impulsado desde el gobierno de Felipe Calderón. De acuerdo con la versión propalada por las autoridades federales, el año que termina el Ejército Popular Revolucionario pasó de una organización de propaganda armada a una con capacidad para atacar las instalaciones estratégicas del país.

Sin más demostraciones que su discurso a partir de los atentados a los gasoductos de Pemex, el gobierno calderonista le dijo al mundo que la guerrilla en México salió de sus bastiones tradicionales de Guerrero, Oaxaca y Veracruz para actuar en regiones conservadoras como El Bajío, por donde cruza el gas que surte a la importante zona industrial allí instalada.

En esa lógica, se trató de ataques no sólo bien ejecutados, sino muy bien planeados a partir de información sensible del país en poder de esa guerrilla, a la que también en gobiernos anteriores la han vinculado con el narcotráfico.

Si ya fue Pemex, según esa versión oficial, lo que seguiría entonces son ataques a las instalaciones de la Comisión Federal de Electricidad, Comisión Nacional del Agua o cualquier otra dependencia o industria, como la de telecomunicaciones, a través de las cuales se puede causar un colapso en la actividad económica del país.

Aun cuando no haya sido el autor de los ataques, el EPR tiene ahora la imagen de un poderoso grupo con capacidad para desafiar al Estado mexicano. Pero si no lo fue, estaríamos ante un sabotaje promovido desde otros ámbitos.

Uno podría ser el de aquellos interesados en demostrar que el Estado mexicano padece una verdadera vulnerabilidad en sus instalaciones estratégicas. La motivación podría ser económica.

Otro se podría encontrar en el mismo gobierno, en particular en aquellos responsables de la seguridad nacional. No es raro, ni México sería el único país donde ocurriera, que haya autoridades interesadas en propiciar acciones para que el principal responsable de la seguridad de un país (el jefe de Estado) sea más resuelto en sus políticas.

Al hacer de la seguridad una de sus principales apuestas políticas, Calderón Hinojosa puede ser vulnerable a estos escenarios.

Y si en verdad estamos ante una poderosa guerrilla, entonces el escenario para 2008 es aún más complicado, pues las Fuerzas Armadas del país tendrían que multiplicar sus esfuerzos con todo y sus limitaciones de presupuesto. Sometidos por Calderón a una mayor presión y creciente desgaste social en su “guerra contra el narcotráfico”, los militares tendrían que ampliar sus acciones a combatir la guerrilla. Sobre todo porque después de esos atribuidos éxitos no habría razón para que el EPR se replegara.

No sería raro, tampoco, que alineado al discurso estadounidense, el gobierno mexicano imponga en la sociedad el tema del terrorismo asociado a la guerrilla. Si bien el Ejército está organizado para cumplir ambas tareas, su capacidad estaría más que limitada, aunque en esa perspectiva se debe entender la creación del nuevo Cuerpo Especial del Ejército formado este año por Calderón.

El Cuerpo de Fuerzas de Apoyo Federal tiene la misión de “restaurar el orden y la paz públicas”, ya sea en el caso del narcotráfico o la guerrilla. Pero si para la lucha contra el narcotráfico el gobierno de Calderón se sometió al Plan México concebido en el Congreso de Estados Unidos —aún pendiente de aprobación—, en el caso de una guerrilla con la capacidad de ataque que ahora se le atribuye tendría que buscar el reforzamiento de las habilidades y entrenamiento militares, pues el nuevo cuerpo especial del Ejército está integrado por elementos que ya formaban parte de las Fuerzas Armadas.

Calderón apuesta también a que en el primer periodo ordinario de sesiones del Congreso se apruebe su iniciativa de reforma judicial, encaminada a vulnerar los derechos humanos bajo el pretexto de combatir a la delincuencia organizada y su nuevo enemigo: la potente guerrilla del EPR.

“Hablar de guerrilla y Revolución en los ‘mass media’ es un triunfo de la memoria y de los movimientos sociales”

Laura Castellanos ha documentado los movimientos guerrilleros de 1943 a 1981 en su libro México armado (Ediciones Era, 2007) un trabajo minucioso de 380 páginas con fotografías inéditas, mapas y la referencia de 80 citas en la bibliografía, pero sobre todo el rescate de la palabra viva en voz de los sobrevivientes.

Con una trayectoria en el periodismo nacional, que incluye su paso por La Jornada, El Universal, Reforma, Radio Bilingüe y actualmente en la revista Gatopardo (donde Laura publicará una extensa entrevista y fotorreportaje con el Subcomandante Marcos; en la edición enero de 2008). La periodista e investigadora conversa con la confianza de tener un dominio absoluto del tema, recita fragmentos completos de su libro, fechas exactas y anécdotas increíbles. Desde que Carlos Montemayor escribió Guerra en el paraíso (1991) y Las balas del alba (2003) no había leído un trabajo con semejante fluidez y perfeccionamiento del lenguaje sobre las guerrillas en México.

En entrevista exclusiva para El Clarín.cl Laura Castellanos hace un análisis de los antecedentes históricos de los movimientos políticos guerrilleros. Hablamos de la importancia de: Fidel, Che Guevara y “los barbudos” y cómo un exiliado de la Guerra civil española, Alberto Bayo, los asesoró en México; del líder campesino Rubén Jaramillo y su compadre el ex presidente Lázaro Cárdenas; de Lucio Cabañas y otro asesor republicano en el exilio, Antonio Palós; hasta llegar al 1ero de enero de 1994 y la coherencia ética del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).

MC.-En tu libro México armado (Era, 2007) registras a 30 grupos guerrilleros entre 1943 a 1981, tres corresponden a las zonas de pobreza extrema del país ¿Por qué sólo Rubén Jaramillo, Lucio Cabañas y el EZLN han trascendido a su tiempo?

LC.- Los movimientos armados inicialmente surgen del campo, luego hay una fase de guerrilla urbana en la década de 1970 y finalmente la lucha regresa al campo. Se puede decir que el EPR (Ejército Popular Revolucionario) fue alimentado por la simiente –efectivamente- del Partido de los Pobres (de Lucio Cabañas) y también por Unión del Pueblo, entonces se reivindica a un Comando Jaramillista de una de estas organizaciones que actualmente está en actividad. Lo interesante es que las condiciones en el campo se han agudizado, yo pienso que mi libro recoge: ¿qué pasó después de la revolución de 1910? desafortunadamente la tierra –que la hubo-, la corrupción, la creación de instituciones corporativas y la cerrazón política hicieron que no hubiera el reparto agrario y que una nueva generación de ex revolucionarios, ex generales, ex gobernadores se quedaran con la posesión de la tierra. Entonces, las condiciones de lucha por las que se alzó Jaramillo y el espíritu del Plan de Ayala son retomados por el EZLN, porque la lucha no ha perdido vigencia.

MC.-Después del asesinato de Rubén Jaramillo se produce una sobreideologización a partir del estallido revolucionario en Cuba, en tu libro mencionas que Lázaro Cárdenas presenta al joven Fidel Castro con Jaramillo, ambos vivieron en Morelos –mi tierra natal-, Fidel en Cuautla y Jaramillo en Tlaquiltenango. Haciendo a un lado lo anecdótico ¿Cómo se impregna la ideología marxista en los movimientos post Jaramillo?

LC.- Rubén Jaramillo nunca se asumió como militante comunista –bueno sólo un año- él tuvo un acercamiento muy entrañable con Lázaro Cárdenas que le presentó la lucha del pueblo cubano; la ideologización de la siguiente generación tiene que ver no únicamente con la revolución cubana. La generación inmediata de Jaramillo, la de Chihuahua de mediados de los 60 sí escuchaba las transmisiones del Che Guevara en Radio Rebelde; pero la generación posterior que toma las armas en las ciudades, rompe con la idea de hacer la revolución a partir de una influencia de la experiencia cubana, sino con la idea vía Sudamérica, con el Manual del guerrillero de Carlos Marighela: el campesino ya no será el factor revolucionario sino los universitarios y los maestros como punta de lanza de la revolución. En el marco del bloqueo a Cuba y en plena guerra fría comienzan a llegar pocos materiales a los círculos politizados de las normales rurales, de las universidades, de las juventudes comunistas, así que ellos crean su propia filosofía revolucionaria, como fue el caso de la Liga Comunista 23 de septiembre.

MC.- ¿Es sólo un simbolismo que tanto Lucio Cabañas como Fidel y Che Guevara fueran asesorados logísticamente por republicanos españoles exiliados en México?

LC.- Yo no tengo información de que Lucio Cabañas haya sido asesorado por un republicano español, ¿tú la tienes?

MC.-Luis Hernández Navarro –Coordinador de opinión de La Jornada- me escribió un e-mail como preámbulo de una entrevista que haremos sobre su libro Sentido contrario (2007) para Clarín.cl cito: “el doctor Antonio Palós, un exilado republicano, coronel, con estudios en la Unión Soviética, le proporcionó a Lucio Cabañas sus primeras armas; Palós emigró a Venezuela en 1974”…

LC.- Lucio Cabañas se desenvolvía en espacios propios de un círculo ilustrado del exilio y su punto de encuentro es el Movimiento de Liberación Nacional cuyo eje fue Lázaro Cárdenas, seguramente por ahí llegó el contacto, no lo sé. Pero lo interesante con Lucio es que se hizo en el camino. Yo cito a Adriana Meza Velarde que en una investigación de 8 años, lo que encontró en Lucio Cabañas fue una coincidencia histórica con el maoísmo, es decir, la estrategia de ‘hacerse pueblo’, el maoísmo lo veían como una coincidencia y no una influencia directa; precisamente por el origen campesino y por el trabajo en las normales para profesores rurales, a diferencia de Genaro Vázquez que él no se forma en una normal rural sino en la Escuela Nacional de maestros que tiene otra historia y lo hace conformar otro tipo de organización armada.

MC.-El asesinato de Lucio Cabañas es recreado en la novela de Carlos Montemayor, Guerra en el paraíso (1991). No hará falta formular una pregunta al respecto del asesino Rubén Figueroa Figueroa pionero y oligarca del transporte público del pacifico mexicano al DF; su hijo el ex gobernador Rubén Figueroa Alcocer autor intelectual de la matanza de Aguas Blancas (1995) y el nieto Rubén Figueroa Smutny que en la pasada legislatura (2004-2007) presidió la Comisión de transporte público de la Cámara de Diputados…

LC.- Lo que tú estás diciendo resume muy bien el cacicazgo de familias en regiones tan pobres como el Estado de Guerrero y es uno de los factores de cómo la violencia institucional genera la violencia popular; la violencia institucional no es únicamente que se ejerza el uso de la fuerza policial o paramilitar, sino, violencia institucional es orillar a vivir en la marginación y en la pobreza a la población de las zonas rurales y conurbanas, es negarles los accesos básicos y todo porque este tipo de cacicazgos regionales –como la línea de la familia Figueroa- se han consolidado a través de la corrupción de los gobiernos en turno.

MC.- al año 2004 el EZLN lo llamó “20 y 10” ¿Crees que hubo un homenaje implícito en la suma de “20 y 10”, a 30 años del asesinato de Lucio Cabañas? si la guerrilla le respetó la vida al senador Rubén Figueroa cuando lo tenía secuestrado (1974) y el EZLN cumplió su palabra de entregar con vida al ex gobernador Absalón Castellanos luego del secuestro (1994) ¿En el EZLN hay una continuidad ética aprendida de Lucio Cabañas?

LC.- Se respeta la vida de Absalón y de Figueroa –efectivamente- pero hay que entender que son diferentes los dos casos, Rubén Figueroa tiene varios días secuestrado en la sierra con un grupo de Lucio Cabañas (del 30 de mayo al 8 de septiembre de 1974). Después de más de 3 meses de cautiverio, Figueroa niega que existieran instrucciones por parte de Lucio de respetarle la vida, Figueroa insistió en que la instrucción fue que se le matase. Y está la versión contraria en donde Lucio dijo que se le tenía que respetar la vida a Figueroa. Lucio lo cuidó muchísimo, particularmente en su guerrilla Lucio Cabañas habló del respeto de los derechos humanos. En el caso del EZLN a Absalón Castellanos -después de pasar 45 días de rehén- lo regresan con vida a la Cruz Roja Internacional en Chiapas, de la misma manera actuó Lucio, como gesto humanitario y para marcar una diferencia con ellos –Figueroa y Absalón- que no tuvieron como gobernadores al ejercer la violencia con impunidad.

MC.- En el prólogo de tu libro insistes en no utilizar fuentes y documentos militares (archivos públicos desde 2002), una vez en Cuernavaca yo comentaba con Javier Sicilia del peligro que representó al EZLN el libro de Carlos Tello Díaz (La rebelión de las Cañadas; 1995) ¿Qué lección te dejó el libro de Tello Díaz?

LC.- Mira, a mí me parece que debe haber una responsabilidad periodística, yo no pretendí hacer un libro policíaco ni un registro del aparato de inteligencia militar como Tello Díaz. En el caso de los documentos de la ‘Fiscalía Especial’ del gobierno de Fox, buena parte de esos documentos fueron obtenidos por medio de la tortura –en las décadas 60 y 70- y eso le da un sesgo poco fidedigno a la información, he visto material procesado a partir de esos archivos y no necesariamente es información real. Por un lado cuando iniciamos la investigación -con Alejandro Jiménez, Cristina Winkler, Edith Pérez Carbot y Juan Carlos Campuzano hace ya 10 años- quisimos acudir a las fuentes directas, porque queríamos registrar esta historia con una intención subjetiva y eso no quería decir que no fuera ética la investigación, porque en ningún momento se tergiversó la información. En el libro quedan los claroscuros; finalmente los dos únicos documentos oficiales que yo cito fueron proporcionados por los mismos familiares de los guerrilleros. Con los testimonios de los participantes y la información documental y hemerográfica cruzada ya no necesitaba más.

MC.- En Nicaragua está documentada la participación de combatientes internacionalistas ¿Tienes una línea de investigación sobre la participación de exiliados chilenos o argentinos en las guerrillas mexicanas?

LC.-No, ninguna, el caso en México es muy particular- después de Luis Echeverría ya teníamos casi todo el Siglo XX gobernado por el PRI- las guerrillas mexicanas no tuvieron ningún vínculo, a diferencia de las Sudamericanas donde sí hubo una interconexión por el contexto geográfico. En México sí admiraban por decir a los Tupamaros del Uruguay, sí se alimentaron del Manual del guerrillero del brasilero Carlos Marighela fue un documento básico, también de las tácticas militares del Che Guevara –Guerra de guerrillas-, pero no en este caso, la Liga Comunista 23 de septiembre fue la que más priorizó el estudio ideológico, ellos mismos crearon su propia filosofía y propaganda ideológica en su ‘Universidad Fábrica’. De manera individual menciono a un sudamericano, que más que venir en nombre de una organización, participó en la guerrilla a título personal, el venezolano Daniel Camejo Guanche y el salvadoreño Silvestre Marenco (pertenecieron a un grupo sofocado en su formación) pero antes de la época de los golpes de Estado en Sudamérica, son los días previos a la Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS; Cuba, 1967). Hubo un peruano (en la Liga Comunista 23 de Septiembre) Miguel Morón Chiclayo, responsable de la clínica médica que se puso en una casa de seguridad por la zona de Aragón (DF), fue ejecutado en la cárcel de Lecumberri. Y una referencia aparte merece el guatemalteco José María Ortiz Vides que estuvo en la guerrilla de su país, estuvo en Vietnam y él es quien introduce a México el método de sabotaje por medio de explosivos, él enseña a Unión del Pueblo a utilizar los explosivos y quedan marcados al punto que el EPR todavía recurre al sabotaje, lo hemos visto –en 2007- contra los oleoductos de PEMEX.

MC.- ¿Qué piensas del doble estándar del gobierno de Luis Echeverría al recibir a los exiliados de Sudamérica, cuando al mismo tiempo mantenía una guerra sucia en México?

LC.- Me parece de una total hipocresía, porque Echeverría por un lado mostró una cara al exterior, pero al interior no quiso abrir los canales políticos, lo vimos el 2 de octubre de 1968 –cuando era Ministro del Interior- y ya como presidente de México el 10 de junio de 1971. Esos dos hechos hablan por sí mismos de lo que fue el PRI y Echeverría, con él quedó implantado que las instalaciones militares del país fueran utilizadas como cárceles clandestinas para los luchadores sociales o guerrilleros.

MC.- Finalmente, ¿Ya no es subversivo hablar de guerrilla y Revolución en los ‘mass media’? Te lo pregunto porque durante 2007 vimos en cartelera o DVD el documental sobre Lucio Cabañas de Gerardo Tort y la película ‘El violín’ de Francisco Vargas…

LC.- Es un triunfo de la memoria y de los movimientos sociales, aquí no hubo concesiones del gobierno.

33 años de la caída en combate del profesor Lucio Cabañas

Este 2 de diciembre se cumple el 33 aniversario de la caída en combate, tras cruenta persecución e intenso cerco militar en la Sierra guerrerense, del profesor
Lucio Cabañas Barrientos, fundador del Partido de los Pobres (PDLP) y comandante de la Brigada Campesina de Ajusticiamiento, luchador social ejemplo de congruencia revolucionaria que obligado por la represión gubernamental optó por la vía armada para transformar la injusta sociedad que oprimía a los pobres.
Al hablar de Lucio Cabañas, si bien recordamos hechos acontecidos hace ya más de 30 años, nos estamos refiriendo a páginas de la historia nacional que aún no se han cerrado, los expedientes siguen abiertos: persisten en México más de mil 300 personas detenidas desaparecidas, 600 de ellas en Guerrero -más de 100 de éstas con el apellido del jefe insurgente; cientos de masacrados y decenas de ejecutados extrajudicialmente, sin olvidar los torturados y encarcelados sin respetar procesos legales.
Los responsables intelectuales y materiales de los delitos de lesa humanidad que enlutaron cientos de hogares y que agravian a la sociedad en su conjunto, permanecen en la impunidad. Con dificultad, la verdad se abre paso pero la justicia espera su turno, en un país en el que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) nos ofrece dictámenes que exoneran lo mismo a genocidas como Luis Echeverría Álvarez que a gobernadores preciosos, vinculados con execrables hechos de pederastia.
Sin pretender hacer un prolífico recuento histórico en este breve espacio, cabe señalar que en Guerrero como en las demás entidades de la República, durante la segunda mitad del siglo XX, específicamente después de la Segunda Guerra Mundial, se calificó y persiguió la lucha democrática como acto subversivo. Quienes buscaban un cambio por vías legales -de la gestión, de la participación democrática y del liderazgo social- fueron señalados como subversivos y agitadores, fueron perseguidos, desaparecidos o encarcelados, y terminaron siguiendo los cauces de la rebelión.
La guerrilla no se explica como resultado de la actividad subversiva de algunos líderes tal y como lo señalaron el Ejército y los políticos de la época. La estructura de poder le cerró al pueblo todos los caminos legítimos y legales de solución a sus problemas y fue utilizada para beneficio exclusivo de los intereses de un reducido sector que pretendió perpetuarse como único beneficiario de las riquezas que se producían en Guerrero (copra, café, madera) y de las que se apropia de manera patrimonialista.
La guerrilla moderna en Guerrero surgió acompañada de dos liderazgos que se habían forjado en las luchas populares, el de Genaro Vázquez y el de Lucio Cabañas. Genaro Vázquez provenía de las luchas de la Asociación Cívica Guerrerense (ACG) en el trayecto que había transitado de la lucha contra la tiranía, a la lucha electoral ciudadana y de allí a la resistencia civil; todo ese proceso marcado por la represión de que estos movimientos fueron objeto, y de la clandestinidad a la que los líderes fueron obligados ya que fueron perseguidos y encarcelados.
Lucio Cabañas, que también participó en las luchas de los cívicos, emergió de las luchas estudiantiles -primero en la Normal Rural de Ayotzinapa, luego como militante de las Juventudes Comunistas de México (JCM) a las que ingresó en 1959, y posteriormente de su participación como secretario general de la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM) de 1962 a 1963.
Ya como maestro, con su vinculación gremial con el Movimiento Revolucionario del Magisterio (MRM) que dirigía Othón Salazar y con las asociaciones de padres de familia con quienes tuvo siempre una relación muy cercana. Posteriormente asumió un liderazgo que fue un servicio de compromiso con los problemas de los pueblos -la explotación forestal cuya riqueza era arrebatada a los pueblos por grandes talamontes, los precios del café y el robo descarado de la sobretasa de impuesto que sólo sirvió para enriquecer a los que ya, de antemano, explotaban a los campesinos, y los problemas que las relaciones económicas y políticas derivaban en una violencia estructural que golpeaba al pobre.
Créditos altos, bajos precios, incumplimiento de obras de servicio a la población, falta de justicia para el pobre siempre que recurría a la autoridad. En toda esta lucha el profesor Lucio Cabañas estuvo siempre al servicio de los «principales» de los barrios y él mismo pasó a ser «principal», junto con los viejos.
La biografía de Lucio Cabañas es ejemplo de una vida entregada a una causa, como señala David Cabañas, hermano consanguíneo y de armas de Lucio: «…Nos brinda un conjunto de ejemplos de ética y principios a seguir… nace en un hogar humilde, se desarrolla políticamente dentro de las masas populares, se convierte en líder popular entre los estudiantes y entre el campesinado y consecuentemente, cuando el Estado le cerró los caminos para continuar demandando justicia para los suyos, pasa a la clandestinidad y crea la organización revolucionaria PDLP, organización de vanguardia que le permite seguir impulsando firmemente por una parte, la organización popular, las demandas populares y por otra, todas las formas de lucha; simultáneamente como maestro enseña a los suyos el arte de la guerra al responder a la brutal represión del Estado con la violencia revolucionaria de su pueblo causándole al enemigo importantes bajas.
«Lucio era un hombre con profundos sentimientos de solidaridad, preocupado por conquistar la justicia y la libertad que tanto anhelamos millones de mexicanos. Lucio Cabañas Barrientos se nos adelantó con el sueño de que su país mañana será socialista y por eso fue tan consecuente que cuando a él se le terminaba la posibilidad de continuar cumpliendo lo que consideraba que era su deber, prefirió morir combatiendo el 2 de diciembre de 1974.
«Las condiciones políticas, económicas y sociales que obligaron a Lucio a convertirse en líder social, hoy son aún más graves. La sociedad gradualmente viene perdiendo cada vez más las conquistas obtenidas a base de grandes esfuerzos y sacrificios de muchas vidas humanas. Estamos en la etapa histórica de globalizar la riqueza para unos cuantos millonarios y repartir la pobreza entre todos los pobres de los más pobres. Por eso Lucio Cabañas Barrientos hoy es tan vigente como hace 33 años.
Después de aquel 2 de diciembre, hubo muchas versiones acerca del paradero de los restos del comandante Lucio Cabañas Barrientos. En realidad se encontraban en el Panteón Municipal de Atoyac de Álvarez, en la Costa Grande guerrerense. En diciembre de 2001 se exhumaron sus restos y mediante estudios de ADN se confirmó que, efectivamente, correspondían al jefe guerrillero.
Desde el 2 de diciembre del 2002 los restos del profesor Lucio Cabañas Barrientos, fundador del Partido de los Pobres, se encuentran en la base de un monumento erigido en su homenaje en el Zócalo de Atoyac de Álvarez, como símbolo de la necesidad de continuar la lucha por alcanzar una patria justa para todos.
Julio Pimentel Ramírez y Abdallán Guzmán Cruz

Guerrilla: Lo peor puede venir

México necesita de la cooperación internacio-nal para mejorar su efectividad en el combate a las organizaciones criminales del narcotráfico, pero esa cooperación se debe asemejar a la que establecen los gobiernos más respetados y no a una que sea aprovechada para fortalecer formas de dominación autoritaria y neocolonial.

Para garantizar la protección del interés nacional y mayoritario, el acuerdo de cooperación contra el crimen organizado entre México y Estados Unidos, debe ir al Senado de la República. En cualquier democracia que se respete a sí misma, una decisión de esta profundidad tendría que ser aprobada por el Congreso, e incluso, en algunos casos, sometida a referéndum.

 

Los ciudadanos, las fuerzas políticas y los legisladores debieran obligar a que, una decisión del mayor impacto sobre la política exterior, la política militar y la soberanía, sea previamente debatida con la profundidad y seriedad que merece, para limitar sus alcances a lo que realmente conviene.

 

El Plan debe ser exclusivamente para ayudar a combatir al crimen. No debe servir de cobertura para otros propósitos. Por ello es indispensable establecer desde el principio los límites, y eso sólo lo podrá hacer el Congreso.

 

El Plan no debe servir de pretexto para someter al Ejército mexicano a los dictados del Pentágono. Nuestro Ejército, a diferencia de otros ejércitos latinoamericanos, ha conservado una doctrina nacionalista y una autonomía que ha sido muy valiosa para el país. Las decisiones de política militar las deben de tomar el jefe del Ejecutivo y los mandos de las Fuerzas Armadas, con lo apoyos técnicos y de información necesarios, pero sin perder su lealtad al poder civil y a la tradición nacionalista en la que se ha forjado.

 

El Plan no debe extender su espacio de cobertura, como el Plan Colombia, a tareas de contrainsurgencia. Lo peor que nos podría ocurrir es que aquí, por torpes acciones represivas, se provocara la unificación de la guerrilla con el narcotráfico; o que, bajo el amparo del Plan, las visiones autoritarias se vean fortalecidas en su propósito de criminalizar la protesta social.

 

El componente financiero del Plan debe ser rigurosamente evaluado. La ayuda o donación que lleva implícita, generará una relación de supeditación: “quien paga, manda”. México es un país que puede pagar el costo del Plan íntegramente. Sólo representa una pequeña proporción de los ingresos petroleros y públicos. En cambio, aceptar la donación nos pondría completamente en manos del gobierno de Estados Unidos; al punto simbólico de que el Plan se sufragaría con el presupuesto y los inventarios militares destinados a Irak.

 

El Plan no debe servir de pretexto para apoyar fórmulas autoritarias de gobernación. México está en un grave riesgo de que, el peligro de la inseguridad, se utilice para restringir los derechos y someter la inconformidad. El Plan debe contener garantías estrictas contra el paramilitarismo y la violación de los derechos humanos.

 

El plan y la política de seguridad no deben ser instrumentos de manipulación política y electorera. Es urgente que se construya una política de Estado, de seguridad en democracia, donde la seguridad se sustente en la protección del orden constitucional en su conjunto y en el mejoramiento del sistema de justicia. No una circunscrita a la lucha entre grupos armados, sin restricciones legales.

 

Al propio jefe del Ejecutivo le conviene que otro poder participe. De otra manera, todas las presiones norteamericanas se concentrarán sobre su persona y, también, él cargaría con todos los costos que un plan de ese género tendrá, desde resultados insuficientes y violaciones de derechos, hasta el debilitamiento de las instituciones nacionales. Sobre todo si éste no está restringido por los principios democráticos, de legalidad y cuenta con el apoyo de todas las fuerzas políticas.

 

Sería lamentable que mientras el Congreso estadounidense inicia la discusión del Plan, aquí se hiciera todo lo posible por argumentar que no fuera al Senado. Ningún plan de seguridad será efectivo si, de manera simultánea, no se reconstituyen las instituciones, se gana autonomía para el Estado y se enfrentan con mayor determinación los problemas sociales. Cooperación sí; imposición no.

Vivimos nueva versión de guerra sucia, a 39 años de Tlatelolco

Hoy, como hace 39 años, cuando ocurrió la masacre de estudiantes y población civil el 2 de octubre de 1968 a manos del Ejército Mexicano, nuestro país vive una nueva versión de la guerra sucia contra opositores políticos y luchadoras y luchadores sociales.

 

Han transcurrido casi 40 años de uno de los acontecimientos del pasado negro de nuestra historia, dice en un comunicado el Centro de Comunicación Social (Cencos), con motivo del aniversario de la masacre del 2 de octubre, pero en nuestro país la política de terror que instauró el régimen priísta durante 70 años se perpetuó con los gobiernos panistas.

 

Actualmente se observan escenas y actos represivos que se pensaría habrían desaparecido con la “transición a la democracia” en un ambiente en el que se criminaliza a los movimientos sociales.

 

La tarde del 2 de octubre de 1968 miles de estudiantes salieron a la calle a protestar contra el autoritarismo gubernamental, que se hacía presente en persecuciones, secuestros, torturas y asesinatos contra quienes le mostraban públicamente su rechazo al régimen de Gustavo Díaz Ordaz, quien respondió enviando al Ejército y toda la estructura policiaca del gobierno reprimir y asesinar a quienes osaron manifestarle su repudio.

 

El reclamo de justicia sigue vigente hasta el momento ya que los responsables de la masacre gozan de total impunidad. Varios a quienes se señala como principales autores murieron sin que se ejerciera justicia por sus actos, dice Cencos.

 

Luis Echeverría Álvarez, secretario de Gobernación del gabinete de Díaz Ordaz y uno de los principales señalados como autor intelectual de la matanza, fue exonerado de genocidio por los hechos del 2 de octubre de 1968 por un magistrado el pasado 12 de julio de 2007, dando un portazo a familiares de las víctimas, ciudadanas y ciudadanos que reclaman justicia por la masacre de estudiantes y población civil en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco.

 

En su fallo, el magistrado Jesús Guadalupe Luna Altamirano reconoce que existió genocidio organizado y perpetrado por las autoridades de la época, sin embargo, los tribunales mexicanos no se han atrevido a ejercer la justicia sobre los responsables, como Echeverría Álvarez

 

El Estado tiene una cuenta pendiente con los familiares de las víctimas de la matanza del 2 de octubre de 1968, ya que por más de tres décadas no se les ha dado indemnización alguna por reparación del daño, daños y perjuicios o daño moral.

 

Reconocer el genocidio abre la puerta para que se exija al gobierno mexicano la reparación del daño efectuado contra la sociedad civil, como ha sido el caso de algunas naciones que padecieron igualmente crímenes de lesa humanidad, en mayor o menor escala que en México, en las que se reconoce el daño a la sociedad por el genocidio perpetrado a manos del gobierno en turno.

 

Al parecer la justicia mexicana sigue la línea de lo acontecido en Chile con el fallecido exdictador Augusto Pinochet Ugarte, a quien en varias ocasiones se le presentó ante los jueces, se le mantuvo bajo arraigo, se le practicaron exámenes psicológicos para enfrentar a la justicia y no se le imputaron cargos por las masacres durante la dictadura que encabezó de 1973 a 1981. El exdictador murió sin purgar una sola condena por las miles de muertes que se perpetraron bajo sus órdenes.

 

GRUPOS REPRESORES

 

Como en esa lamentable fecha del 2 de octubre de 1968, en el gobierno panista de Felipe Calderón Hinojosa se reproducen las viejas prácticas del priismo que se acentuaron especialmente en el último año de gobierno del también panista Vicente Fox Quesada, continúa el texto de Cencos.

 

En los siete años de gobierno de los mandatos de los presidentes de Acción Nacional se han registrado al menos 100 desapariciones forzadas.

 

Detenciones arbitrarias, torturas, cateos ilegales, órdenes de aprehensión sin fundamento jurídico y violaciones sexuales, son las prácticas que autoridades federales y estatales han empleado contra las y los manifestantes, luchadoras y luchadores sociales que alzan su voz contra las injusticias y violaciones de derechos humanos que cometen las distintas autoridades y órdenes de gobierno del país.

 

SEGURIDAD CALDERONISTA

 

En el marco del plan de seguridad nacional del gobierno de Calderón Hinojosa, se han creado dos grupos que, con la justificación de la seguridad nacional, pueden ser cuerpos represores simulados que se utilizarían para espiar y reprimir a movimientos, luchadoras y luchadores sociales.

 

En estos se inscribe el grupo de elite denominado Cuerpo de Fuerzas de Apoyo Federal (CFAF) perteneciente al Ejército Mexicano creado por decreto por el Ejecutivo y que está a las órdenes directas del presidente de la República y dependiente técnica, operativa y administrativamente de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).

 

La creación del CFAF, que hizo su aparición pública en el desfile del 16 de septiembre con una brigada de mil 884 efectivos, pasó por encima del Congreso, en uso de las facultades otorgadas al presidente de la República por el artículo 89 constitucional fracción VI.

 

El argumento esgrimido por Calderón Hinojosa es reforzado por las facultades que como Mando Supremo del Ejército y Fuerza Aérea le otorgan las leyes orgánicas de estas dependencias, pero estas leyes no son reglamentarias exclusivamente de la Constitución.

 

En tanto que en la comparecencia en el Congreso del secretario de Gobernación, Francisco Ramírez Acuña, en el marco de la glosa del Primer Informe de Gobierno de Calderón Hinojosa, se conoció la existencia de un grupo elite que se encuentra fuera de la reglamentación de la Ley de Seguridad Nacional: el Grupo Central de Atención a la Subversión.

 

Minimizando el hecho Ramírez Acuña señaló que “no tiene mayor relevancia el nombre. No tiene presupuesto ni orden jerárquico”, respondió a la prensa tras su comparecencia en San Lázaro.

 

El Grupo Central de Atención a la Subversión se inscribe en la política de seguridad del gobierno de Felipe Calderón que atenta contra las garantías individuales, como en los casos documentados de violaciones de militares a la población civil y las “víctimas colaterales” de la guerra contra el narcotráfico.

 

Trabajando en la total opacidad, la sociedad mexicana recientemente se enteró de la existencia del mencionado grupo antisubversivo, que más allá de las declaraciones, es una muestra de la “línea dura” de Ramírez Acuña contra los movimientos sociales, como los arrestos de dirigentes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), cuando la Segob se cerró al diálogo retomando los viejos modelos del sistema político mexicano de usar la justicia como forma de presión en contra de los movimientos sociales: detienen a líderes y obligan al movimiento a dedicar sus esfuerzos a la defensa de sus líderes, mientras el cumplimiento de sus demandas se posponen.

 

Al cumplirse 29 años de la matanza del 2 de octubre, a los 557 desaparecidos y los cientos de asesinados de ese lamentable día, de los que no se tiene información, se suman los 65 desaparecidos del sexenio foxista y 30 en los 10 meses de administración calderonista, además de dos integrantes del Ejército Popular Revolucionario y algunos en otras entidades, sobre todo de adherentes a la otra campaña, según datos del Comité Eureka.

 

En el caso de México, como el de otras naciones que padecieron crímenes de lesa humanidad, es necesario que se dé un proceso de reconciliación nacional para que pueda ser reparado el daño, sin embargo, con la actual política de seguridad donde se criminalizan los movimientos sociales -donde un narcotraficante tiene más garantías para salir de prisión que un luchador o luchadora social– con nuevos mecanismos de represión es imposible que se lleve a cabo.

 

FRENTE NACIONAL CONTRA LA REPRESIÓN

 

Ante este panorama, la sociedad civil se organizó en el Frente Nacional Contra la Represión, réplica del movimiento de hace tres décadas que se dio en similitud de circunstancias, “ante la nueva fase de una guerra sucia contra los luchadores sociales y para evitar otro baño de sangre desde los aparatos represivos del Estado”, dijo la luchadora social y fundadora del Comité Eureka y presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Senado, Rosario Ibarra de Piedra.

 

Cencos exige que se imparta justicia para todas las mexicanas y mexicanos, como lo establece la Constitución y los Tratados Internacionales, al igual que se atiendan las demandas de luchadoras y luchadores sociales y no se utilice la represión así como la política de oídos sordos como método gubernamental para “solucionar conflictos” en lugar de respetar las garantías individuales.

 

Esta época es un saldo pendiente en el que el derecho a la verdad no ha sido respetado, tanto para aclarar los hechos como para juzgar a los responsables, desafortunadamente, todo indica que la historia regresa con tintes autoritarios violentando los derechos humanos.

Se cumplen 42 años del asalto al cuartel Madera

Grupos y organizaciones que participan en el Comité Primeros Vientos conmemorarán este domingo el 42 aniversario del asalto al cuartel militar del municipio de Ciudad Madera, ocurrido el 23 de septiembre de 1965 y que marcó el origen al surgimiento de la guerrilla en México.

Este sábado se presentó en esta ciudad el libro Memoria roja, historia de la guerrilla en México 1943-1968, de Fritz Glockner, donde se aborda un análisis de los movimientos armados en el país.

Los campesinos del municipio organizados en el ejido Arturo Gámiz iniciaron una cabalgata desde la comunidad de Arroyo Amplio hasta la cabecera municipal y este domingo encabezarán una ceremonia luctuosa en el panteón municipal donde fueron sepultados los jóvenes guerrilleros.

Hace 42 años, un grupo comandado por Arturo Gámiz García y Pablo Gómez Ramírez asaltó el cuartel del Ejército Mexicano en Madera. Ese día murieron, entre otros, Óscar Sandoval Salinas, Emilio Gámiz García, Miguel Quiñónez Pedroza, Rafael Martínez Valdivia, Salomón Gaytán y Antonio Scobell y varios militares.

Ataques guerrilla golpean corazón de economía mexicana

Cuando rebeldes de un grupo guerrillero sabotearon conductos de gas natural la semana pasada en México, la única planta en el mundo que fabrica el New Beetle de Volkswagen sintió el impacto al grado de tener que suspender sus operaciones por siete días.Los ataques del 10 de septiembre del Ejército Popular Revolucionario (EPR) golpearon tan fuerte, que incluso tendrán un efecto negativo en las cifras del crucial sector industrial de este mes.

Esto es más que malas noticias para una economía ya afectada por la desaceleración en Estados Unidos. El Gobierno del presidente Felipe Calderón está preocupado por la capacidad de un pequeño grupo guerrillero para pegar en el corazón de la economía del importante socio comercial de Estados Unidos.

Los atentados cortaron el suministro de energía a decenas de grandes empresas exportadoras, lo que derivó en una reducción drástica de las horas de producción.

En la planta de la automotriz alemana Volkswagen, en el central estado de Puebla, los trabajadores acarreaban grandes contenedores de acero fundido hacia los moldes de los motores, cuando las bombas dañaron seis gasoductos en el centro y este de México.

Los conductos transportaban un tercio de la producción total de gas natural de México.

“Nos dimos cuenta que la presión de gas bajaba rápido y luego luego tuvimos que ir parando los hornos,” dijo Coheto Ladino, un auxiliar que opera varios hornos gigantes alimentados con gas natural en la planta.

En apenas unas horas, toda la empresa instalada en 300 hectáreas y que envía dos terceras partes de su producción a Estados Unidos y Europa, se paralizó. La producción se reanudó hasta el domingo pasado.

“Entre todos, a nivel de los managers (gerentes), hay nerviosismo para alcanzar sus metas de producción,” dijo Carlos Varela, ingeniero de la empresa.

Las empresas manufactureras en gran parte del país resintieron los efectos de los ataques, el segundo en dos meses.

La producción se detuvo o aminoró su ritmo en cerca de 2,000 empresas que fabrican desde instrumentos quirúrgicos hasta cemento, según el grupo industrial Canacintra.

El Gobierno dijo que los ataques tendrán un impacto en el crucial sector industrial mexicano, que aporta alrededor de una cuarta parte del Producto Interno Bruto (PIB) del país.

“Claramente sí, va a aparecer en los números,” dijo Miguel Messmacher, economista en jefe de la Secretaría de Hacienda. “Obviamente hay una cierta preocupación,” agregó.

MAYOR ESCALA

Messmacher dijo que el Gobierno aún no ha estimado todavía la magnitud del daño de las explosiones en la producción fabril, pero el presidente de la Canacintra, Miguel Marón, estimó que los ataques habrían tenido un costo cercano de 1,600 millones de dólares.

El monopolio estatal Petróleos Mexicanos (Pemex), uno de los principales abastecedores de crudo a Estados Unidos, dijo que el atentado le costará cientos de millones de dólares, pero sus exportaciones petroleras no se vieron afectadas.

Más del 80 por ciento de las exportaciones totales de México, incluidos el New Beetle y el PT Cruiser de Chrysler, van hacia Estados Unidos.

México ha desplegado a militares y policías federales para proteger los gasoductos, pero Calderón dijo que es casi imposible garantizar por completo la seguridad de la extensa red.

John Bailey, un experto en materia de seguridad de la Universidad Georgetown en Washington, dijo que Calderón necesita ordenar al Ejército y a los servicios de inteligencia rastrear a los dirigentes guerrilleros, para evitar más ataques.

“Si el Gobierno de Calderón afronta esta tarea de alta prioridad, pueden rastrear a elementos de este grupo muy rápido,” dijo.

El EPR salió a la luz pública en 1996, disparando al aire armas automáticas durante una manifestación política en el empobrecido estado de Guerrero.

En meses, el grupo -que reclama reformas a la tenencia de la tierra y busca un Estado socialista- lanzó una serie de emboscadas letales a la policía rural e instalaciones castrenses en varios estados, que dejaron un saldo de decenas de muertos.

La nueva estrategia del EPR de atacar conductos de combustible comenzó con atentados en julio, que incluso redujo el suministro de gas natural a varios negocios, pero los de este mes han sido los de mayor escala.

Algunos expertos aseguran que el impacto de los ataques recientes sugieren que el EPR, de unos 1,000 miembros, ahora está mejor organizado que en el pasado.

El país, infestado de grupos guerrilleros . Revela reporte confidencial del gobierno .

En los últimos años se ha acentuado la proliferación de grupos armados en el país, así lo hace constar un reporte confidencial de la Coordinación General de Inteligencia para la Prevención de la Policía Federal Preventiva, en el que se revela la existencia de grupos guerrilleros en 22 estados (Sonora, Baja California Sur, Sinaloa, Baja California, Nayarit, Aguascalientes, Michoacán, Colima, Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Chihuahua, Tamaulipas, San Luis Potosí, Guanajuato, Querétaro, Puebla, Tlaxcala, Campeche, Morelos, Veracruz y el Distrito Federal).

 

El reporte tiene clasificados de la siguiente manera a los grupos guerrilleros:

 

 

Grupos con presencia nacional:

 

 

–Brigada Generalísimo Morelos

 

–Formación Organizada de Resistencia Civil Especial

 

–Ejército Popular Magonista

 

–Ejército Revolucionario de Insurgencia Popular

 

–Milicias Insurgentes Ricardo Flores Magón

 

–Movimiento Estudiantil Revolucionario Armado Patriótico

 

–Ejército Zapatista Revolucionario del Norte

 

–Movimiento Popular Revolucionario

 

–Fuerzas Armadas Revolucionarias del Pueblo

 

 

Grupos con presencia regional:

 

Sonora

–Comité de Defensa del Pueblo

Baja California Sur

–Grupo Armado en Mulege

Sinaloa

–Almareños

Baja California

–Comando Antirracista Mexicano

Nayarit

–Ejército Carrancista de Liberación Nacional de las Cuatro Etnias

 

–Ejército de Liberación del Pueblo Nayarita

Aguascalientes

–Guerrilla Villista por la Liberación de México

Michoacán

–Comando Clandestino de Occidente, Frente Nacional Revolucionario y Popular

 

–Grupo Armado de la Sierra de Ocumicho

 

–Consejo Auténtico de Pueblos Indígenas y Pueblos Purépechas

 

–Movimiento Armado Revolucionario

 

–Ejército de Redención y Liberación del Pueblo

 

–Movimiento Revolucionario Resplandor de la Libertad

 

–Frente de Lucha Popular de la Meseta Tarasca

Colima

–Sin denominación

Guerrero

–Fuerzas Armadas Clandestinas

 

–Ejército Insurgente de Chilpancingo

 

–Ejército de Liberación de la Sierra del Sur

 

–Comando Armado Revolucionario del Sur

 

–Fuerza Armada por la Revolución Mexicana

 

–Grupo Armado de Justicia de Guerrero

 

–Los Comuneros

 

–Brigada Campesina de la Sierra de Atoyac

 

–Brigada Campesina de Ajusticiamiento

 

–Ejército de Ajusticiamiento de las Causas Justas

 

–Organización Revolucionaria del Pueblo

 

–Ejército Justiciero del Pueblo Indefenso

 

–Frente Armado para la Liberación de los Pueblos Marginados de Guerrero

 

–Ejército Revolucionario de Liberación del Sur

 

–Comando de Ajusticiamiento Insurgente

 

–Ejército Revolucionario Indígena Campesino de Liberación Nacional

 

–Comité Clandestino Revolucionario de los Pobres

 

–Comando Justiciero 28 de Junio

 

–Grupo Revolucionario Armado del Sur

 

–Comando Negro del Sur

 

–Ejército de Ajusticiamiento Genaro Vázquez

 

–Ejército Popular de Liberación José María Morelos

 

–Comando Campesino Insurgente

Oaxaca

–Ejército Clandestino Indígena de Liberación Nacional

 

–Grupo Armado en Zaniza

 

–Ejército de la Montaña

 

–Grupo Armado en Santos Reyes Nopala

 

–Grupo Armado en San Sebastián Nopalera

 

–Grupo Armado en San José Chiltepec

 

–Organización Indígena de la Sierra Sur

 

–Ejército Indígena Revolucionario de Liberación Nacional

 

–Organización de Indios Antonio Mendoza

Chiapas

–Ejército Insurgente Revolucionario del Sureste

 

–Frente Revolucionario Campesino Obrero Mexicano del Sureste

 

–Ejército Revolucionario del Soconusco

 

–Ejército Liberal de Chiapas

 

–Ejército Popular Zelot

 

–Movimiento Popular de Liberación Nacional

 

–Grupo Armado en el Triunfo

 

–Ejército Insurgente Libertador del Sur de Chiapas

 

–Ejército Carrancista

 

–Fuerzas Armadas Guerrilleras de la Sierra

 

–Ejército Popular Nacional

 

–Sendero Chiapaneco

 

–Alianza Popular Revolucionaria Zapatista

Chihuahua

–Comando Coralifero

 

–Ejército Villista de Liberación Nacional

 

–Ejército Popular Villista Revolucionarios de la División del Norte

Tamaulipas

–Grupo Armado en el municipio El Mainero

 

–Grupos de Liberación Revolucionaria

San Luis Potosí

–Grupo Armado en Tamazunchale

 

–Grupo Armado en Catorce

 

–Ejército Rebelde Potosino

Guanajuato

–Ejército Guanajuatense Revolucionario

Querétaro

–Milicia Zapatista de la Sierra Gorda

Puebla

–Grupo Armado en la Sierra Norte

 

–Grupo Armado en la Mixteca Baja

 

–Fuerzas Armadas Revolucionarias

Tlaxcala

–Justicieros de la Malintzi

Distrito Federal

–Comando Popular Clandestino

Campeche

–Movimiento Terrorista Campechano

 

–Grupo Armado en Ejido Estrella del Sur

 

–Ejército Revolucionario Indígena

 

–Ejército Maderista de Liberación Nacional

Morelos

–La División del Sur

 

–Comando Zapatista Justicieros de Liberación Nacional

Veracruz

–Fuerzas Revolucionarias Unidas Civiles

 

–Refuerzo Armado para el Movimiento Bélico Indígena

 

–Movimiento Armado de Liberación Nacional Campesina.

 

 

Fracciones escindidas

 

 

Por lo que se refiere al PDPR-EPR y sus fracciones escindidas, el reporte del Grupo Antiguerrilla revela que el origen inmediato del PDPR-EPR se ubica en el PROCUP-Pdlp, el cual a su vez se integró a partir de células provenientes de la Unión del Pueblo, fundada en 1964 por los hermanos Tiburcio y Gabriel Cruz Sánchez en el estado de Oaxaca; frente Estudiantil Revolucionario (FER) y Fuerzas Revolucionarias Armadas del Pueblo (FRAP), ambas fundadas en la década de los 70 en el estado de Jalisco, además del Partido de los Pobres (Pdlp), fundado en el estado de guerrero en 1967 y en menor número procedentes de la Liga Comunista 23 de septiembre (LC 23 SEP), como se indica a continuación.

 

 

 

–Grupo 23 de Septiembre

 

–Liga Comunista Espartaquista

 

–Liga Comunista Espartaco

 

–Movimiento Espartaquista

 

–Movimiento de Acción Revolucionaria (MAR)

 

–Frente Estudiantil Universitario (FER)

 

–Comandos Armados

 

–Comando Urbano Lacandones

 

–Comando Arturo Gámiz

 

–Fuerzas Armadas Nueva Revolución

 

–Movimiento de Izquierda Revolucionaria Estudiantil

 

–Núcleo Guerrillero de Chihuahua

 

–Frente Urbano Zapatista

 

 

 

El informe confidencial destaca que el binomio PROCUP-Pdlp realizó actividades conjuntas de 1976 a 1990 y como estructura orgánica 1990 a 1996. A este proyecto se sumaron células provenientes de grupos armados que operaron en las décadas de los 70, 80 y principios de los 90, entre ellas las que integraron la Liga y por sí solas no lograron avances significativos en sus objetivos particulares.

 

Al respecto, cabe precisar que al proyecto del PDPR-ERP se incorporaron células de las siguientes organizaciones:

 

–Brigada Campesina de Ajusticiamiento

 

–Organización Revolucionaria Armada del Pueblo

 

–Organización Revolucionaria Ricardo Flores Magón

 

–PROCUP

 

–Pdlp

 

–Unión de Comandos Revolucionarios

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