¿El teléfono de Google es mejor que el iPhone de Apple?
El ingreso de Google en el mercado de los celulares ha dejado de ser un rumor. El teléfono G1 inició una estrecha carrera con el iPhone de Apple en un esfuerzo por captar a los compradores de los móviles llamados “app”, es decir, aquellos que unen la telefonía inalámbrica con aplicaciones de datos.
Sin embargo, el aparato de Google no será el mejor para todos los públicos: si bien puede competir con el iPhone en términos de apariencia, recursos y precio, se distancia en importantes aspectos ¿Qué ofrece G1?
Aplicaciones: el G1 ha sido diseñado para funcionar con aplicaciones, tanto las de Google -como Gmail y Google Maps- como las de terceros fabricantes. El celular viene con un teclado más grande que la mayoría de los teléfonos actuales que se esconde bajo la pantalla táctil cuando no está en uso. Esto es una agradable sorpresa para quienes nunca se pudieron habituar a las teclas virtuales de las que están provistos otros móviles, como el iPhone.
El teclado sirve muy bien para la mayor ventaja del G1: su sistema operativo de código abierto, llamado Android, para el cual todo desarrollador con conocimientos necesarios podrá crear programas nuevos. Esta política desembocará en una lluvia de opciones aunque la calidad de estas puede ser muy variable, puesto que Google tiene escaso control sobre desarrolladores ajenos.
Ergonomía: los aficionados a las pantallas táctiles tampoco estarán decepcionados. La LCD del teléfono de Google se puede usar para navegar en internet y revisar muchos programas. En cuanto a diseño, el G1 es comparable en tamaño al iPhone, aunque es más alto, grueso y liviano. La interfaz Android se ve moderna y atractiva, similar a la de Windows. Tal como Apple, Google ofrece todo el paquete de recursos que se puede esperar de un celular moderno: Wi-Fi, un navegador Web, un reproductor de audio, una cámara digital integrada, juegos GPS y correo electrónico. La cámara digital del G1 tiene una resolución de 3.2 megapíxeles, frente a los 2 megapíxeles del iPhone.
No obstante, hay aspectos en los cuales el G1 no es tan bueno como el iPhone. Su batería tiene una vida de sólo 130 horas standby, mientras la del móvil de Apple dura 300 horas; la memoria básica del G1 es de 1 GB y puede ser ampliada a 8 GB, mientras que la del iPhone es de 8 GB y puede expandirse a 16 GB. El G1 tampoco tiene capacidad para ver videos ni posibilidad de sincronización con la PC.
Google espera que sea el usuario quien sincronice sus contactos y calendarios a través de la web. Esto constituirá un obstáculo para quienes estén ligados a los servidores de Microsoft Exchange, es decir, al correo y el programa de administración de contactos de Outlook. Apple, por el contrario, es capaz de sincronizar con Outlook. Por último, el G1 no tiene conexión para audífono. La persona debe usar la única conexión USB para conectar allí un audífono especial o recurrir a la ayuda de un adaptador.
Conclusión: la estrecha vinculación del G1 con el creciente número de aplicaciones de Google y su sistema operativo de código abierto le granjeará las simpatías de quienes ya están vinculados a los programas de la firma. También atraerá a tecnófilos que disfrutan probando múltiples añadidos y quieran tener a disposición un amplio repertorio de opciones. Por otra parte, la apertura del celular a desarrolladores de todo el mundo implica que puede haber problemas con los controles de calidad, y que, en último término, quien termine sufriendo sea el usuario.
Para resumir, el G1 apela a los amantes de los artilugios y a los guerreros de la tecnología. Quienes quieran un producto que simplemente funcione preferirán apostar por el iPhone. (DPA)
