Revela Pemex daño del EPR
El sabotaje a instalaciones de Pemex en Guanajuato, realizado en julio de 2007, provocó pérdidas superiores a los 70 millones de pesos, revela un informe oficial de la paraestatal.Tan sólo el ataque a los ductos de Coroneo, el 10 de julio del año pasado, provocó daños por 41 millones de pesos en la infraestructura.
Debido a los estallidos, la refinería de Salamanca dejó de procesar 15 mil barriles diarios de crudo, además de frenar la producción de 11 mil barriles diarios de gasolina Premium y 4.6 mil barriles al día de combustóleo, según precisa el documento de Pemex Refinación, solicitado por la Ley de Transparencia.
A causa del ataque atribuido a la guerrilla del Ejército Popular Revolucionario (EPR), la refinería paró su producción durante cuatro días.
Tan sólo del crudo que se dejó de procesar, las pérdidas podrían ascender a 3 millones 895 mil dólares. El día del estallido, el barril se cotizaba en 64.93 dólares.
Hasta el momento la paraestatal aún no tiene cuantificado el monto de la reparación de las tuberías que explotó la guerrilla eperrista y que dejó pintas en color rojo con las siglas del grupo armado.
“En el área de ductos, los costos aproximados de los daños ocasionados por las explosiones a instalaciones de los ductos de Pemex Refinación, asciende a $41’000,000.00 (Cuarenta y un millones de pesos)”, dice textual el informe oficial.
“Los trabajos de reconstrucción de las nuevas instalaciones que suplirán a las afectadas por el siniestro, aún se continúan y se prevé que su puesta en operación será hasta el mes de diciembre de 2008”.
El reporte sólo menciona las pérdidas ocasionadas por el estallido del 10 de julio en Coroneo; no menciona los daños de los primeros ataques del EPR (el 5 de julio de 2007), en los que se detonaron cargas explosivas en ductos de Celaya, Salamanca y Valle de Santiago.
En varios comunicados, el EPR dijo que los ataques fueron parte de una ‘campaña nacional de hostigamiento’, en reclamo de dos de sus compañeros -Gabriel Alberto Cruz Sánchez y Edmundo Reyes Amaya- desaparecidos el 25 de mayo de 2007.
“Hemos realizado acciones quirúrgicas de hostigamiento, poniendo ocho cargas explosivas en los ductos de Pemex (…) activadas simultáneamente a la 1 de la madrugada de los días 5 y 10 de julio”, dice el mensaje del EPR que difundió horas después de los ataques.
Tras las explosiones, la empresa Gas Natural cerró el suministro a miles de empresas.
Mil 300 pequeñas empresas y 94 grandes industrias de la región, pararon parcialmente su producción por la escasez de combustible.
Plantas armadoras de autos de Nissan en Aguascalientes, y Honda, en Jalisco, frenaron su producción, tras los ataques del EPR.
