China ayudará a amortiguar el golpe mundial si se confirma recesión en economÃa de E.U.
El poderÃo del gigante asiático, cuya enorme demanda tiene disparados los precios de los alimentos, se ha convertido en la esperanza de muchos analistas, encabezados por los del Banco Mundial.
La recesión, que según las grandes firmas de investigación cada dÃa es más probable, pone a temblar a los inversionistas, a los gobiernos, a las empresas y, en general, a los consumidores del planeta, pues la historia ha demostrado que cuando el gigante cae se lleva a todos por delante.
José Antonio Ocampo, ex ministro de Hacienda colombiano y profesor de la Universidad de Columbia (E.U.), recuerda que hasta ahora todas las recesiones estadounidenses se han reflejado en la economÃa mundial, y sentencia: “No creo que esta vez vaya ser la excepción”. Por eso, estima que este año el mundo no va a crecer 3 por ciento, como habÃa calculado, sino apenas 1,7.
“Y de ese bajonazo no se van a escapar los paÃses emergentes, por más China que sean. De hecho, está demostrado que por cada punto de crecimiento que pierde Estados Unidos las exportaciones made in China bajan tres”, agrega el investigador.
‘El pasado no dicta el futuro’En contraste, Alberto Bernal, director de mercados emergentes del banco Bear Stearns en Nueva York, piensa que el pasado no tiene por qué dictar el futuro. Admite que la importancia de E.U. para América Latina es innegable, pues el 58 por ciento de las exportaciones de la región depende del paÃs del norte.
“Pero hay una gran diferencia entre el pasado y hoy. El mundo cambió y ahora existe un paÃs gigante (China) con millones de bocas para alimentar y cada vez menos pobres. Sin embargo, cada dÃa tiene menos gente viviendo en el campo, menos gente para producir comida. Ahà está el salvavidas de América Latina”, enfatiza Bernal.
Según él, una recesión en E.U. no va a hacer que los chinos consuman menos y, en consecuencia, los precios de la comida y las materias primas que exportan los paÃses como Colombia (carbón, petróleo y café, entre otros) no van a bajar abruptamente.
Hay otro factor que pesa y es que China creció el año pasado a su ritmo más veloz de los últimos 13 años (11,4 por ciento), lo cual probablemente la convierta en la tercera economÃa mundial, en lugar de Alemania, detrás de Estados Unidos y Japón.
Ocampo insiste en que la globalización no permitirá que haya paÃses inmunes a la recesión estadounidense y en que lo que está sucediendo en los mercados financieros lo demuestra.
Concede que China tiene más margen de maniobra para capotear la situación, pero está convencido de que su poder no le alcanzará para aguantar al mundo. El volumen no serÃa el problemaComo sea, el impacto sobre Colombia no se sentirá tanto en el volumen de las exportaciones (afecta más lo que pase con Venezuela) como en los precios de las materias primas que vende el paÃs, sobre todo carbón y petróleo. La duda está en qué tanto pesa Estados Unidos en los precios de estos productos.
El Citigroup calcula que el TÃo Sam podrÃa hacerlos caer hasta 20 por ciento. En la región, prevé, los más golpeados serÃan Venezuela y Argentina (grandes exportadores de petróleo y cereales). Colombia y Brasil sufrirÃan un impacto menor, mientras que México y Chile serÃan los mejor librados.
Ante este panorama, el Citi decidió reajustar sus proyecciones de crecimiento latinoamericano para este año, de 4,6 a 4,3 por ciento.
La balanza con China es deficitaria
Muchos de los que piensan que los paÃses emergentes no saldrán apaleados con la recesión de E.U. se lo atribuyen a que estas naciones comercian cada vez más entre sÃ, lo cual las protege de lo que pase con las economÃas desarrolladas.
Muchos de los que piensan que los paÃses emergentes no saldrán apaleados con la recesión de E.U. se lo atribuyen a que estas naciones comercian cada vez más entre sÃ, lo cual las protege de lo que pase con las economÃas desarrolladas.Aunque esta teorÃa es válida para toda América Latina, en Colombia no se ve clara. Si bien el paÃs ha incrementado sus negocios con el lejano oriente, lamentablemente no ha sido porque le venda más, sino porque cada dÃa le compra mayores cantidades.
Según el Dane, mientras que en 1998 las importaciones chinas representaban el 2 por ciento del total, hoy ya son el 10. Las exportaciones a ese paÃs también crecieron, pero lentamente: en la misma década pasaron de menos del 1 por ciento al 5 por ciento actual.
China es uno de los paÃses frente a los que siempre se ha tenido una balanza comercial negativa. Lo que más se le vende es ferronÃquel y lo que más se le compra son calderas, máquinas y aparatos eléctricos, de grabación e imagen. Entre enero y noviembre del 2007, se importaron desde allà 3.041 millones de dólares.

A ver si pasa todo esto pronto, que sino, no sé qué vamos a hacer…