Potosinos de Houston, interesados en crear negocios en su tierra natal
Durante años, empresarios y trabajadores inmigrantes han llevado a cabo en Houston campañas de recaudación de fondos para sus pueblos y ciudades natales en México.Algunos incluso han acompañado los cuerpos de compatriotas muertos en Estados Unidos hasta su lugar de origen.
Ahora, en un esfuerzo por desarrollar más ese tipo de lazos entre los dos países, el gobierno de México está invitando a los inmigrantes que viven en Houston a invertir e iniciar negocios agroindustriales en ese país.
Si el gobierno considera que el negocio es viable, aportará hasta el 40 por ciento de la inversión del inmigrante.
“Nuestra idea es generar fuentes de empleo en México para que los mexicanos puedan encontrar trabajo en su propio país y produzcan productos que se consuman aquí, en Estados Unidos”, dijo Rodrigo Diez de Sollano, director general del Fideicomiso de Riesgo Compartido de la Secretaría de Agricultura de México en una reciente visita a Houston.
El modelo para esta nueva iniciativa internacional se basa en otro programa que inició hace cinco años el gobierno de México para inversionistas mexicanos.
Hasta noviembre, ese programa había fomentado la creación de alrededor de 300 proyectos que representan una inversión de 100 millones de dólares, precisó Diez de Sollano.
En el estado mexicano de San Luís Potosí, por ejemplo, se iniciaron negocios de invernadero, molinos y otros de tipo agroindustrial con la ayuda del programa gubernamental, explicó en entrevista telefónica Carlos González Camacho, director del Centro Universitario de Apoyo Tecnológico Empresarial de ese estado, un programa afiliado a la universidad que ayuda a los empresarios.
“Está funcionando muy bien en México”, aseguró González Camacho, quien asesora a los mexicanos sobre la viabilidad de su plan de negocios.
Diez de Sollano visitó Houston y varias otras ciudades estadounidenses en noviembre para convencer a sus compatriotas de que inviertan en el campo mexicano.
“Pensamos que hay mexicanos que viven en Estados Unidos que han triunfado y que ahora quieren invertir en México”, aseguró el funcionario.
Manos a la obra
Cuatro inmigrantes del estado de San Luis Potosí asistieron al seminario de dos días ofrecido por Diez de Sollano y presentaron su plan empresarial para establecer un negocio de ganado de engorda en el pueblo de El Naranjo.
Es un proyecto que podría representar dinero adicional para estos inversionistas, pero también ayudaría a crear cinco empleos cuando el establecimiento abra y posiblemente más, a medida que se expanda.
“Queremos ganar dinero. Pero sabemos que no es una inversión a corto plazo. Al mismo tiempo, generará empleos en México”, explicó Edgar Díaz, quien está considerando un plan para criar ganado Red Brangus en San Luis Potosí.
Felipe Díaz, hermano de Edgar, y dos compatriotas potosinos, Antonio Hernández y José Luis Martínez, se le unieron para planear el proyecto, con un costo estimado en casi 34,000 dólares. Hay un quinto socio que vive en San Luis Potosí.
El grupo ya había planeado el proyecto aun antes de enterarse del programa, pero con la ayuda del gobierno puede simplificar los trámites burocráticos y abrir su negocio más rápido.
“El gobierno nos va a ayudar a dar los pasos más rápido”, aseguró Edgar Díaz en una reciente reunión con sus socios en la casa de Martínez.
En el pasado, los inmigrantes no confiaban mucho en el gobierno mexicano, pero ahora que la democracia ha echado raíces, han notado una mejoría, afirmó Martínez. “Ha habido un cambio, un cambio a favor de la gente. Hay mucho apoyo para el campo mexicano. Tenemos confianza en el gobierno de México”, dijo.
Campañas de ayuda
No es la primera vez que los potosinos se unen.
Hace cerca de un año, 60 familias inmigrantes de San Luis Potosí empezaron a reunirse en Houston para planificar campañas de recaudación de fondos con el fin de repatriar los cuerpos de potosinos fallecidos a su estado natal. Pagan 50 dólares por familia para ser miembros de la Sociedad Mutualista de Potosinos Unidos de Houston.
En 2006, los mexicanos que viven en el extranjero enviaron 25,000 millones de dólares a su país de origen, según el Banco Interamericano de Desarrollo.
Los inmigrantes envían dinero regularmente a sus familiares para ayudarlos con sus necesidades básicas, como alimentos y ropa. Sin embargo, también empezaron a ayudar a sus comunidades construyendo caminos y mejorando escuelas.
En los años 90, los gobiernos locales y estatales comenzaron a reconocer esas contribuciones y a aportar fondos equivalentes a los donados por las asociaciones de inmigrantes para realizar mejoras sociales y económicas específicas en sus pueblos en México.
Los programas recibieron un estímulo importante en 2001, cuando el gobierno federal decidió aportar fondos equivalentes a las contribuciones financieras, creando el llamado programa de inversiones 3 por 1, en el que 3 niveles de gobierno apoyan las inversiones de los inmigrantes en aldeas y pueblos pequeños.
En 2006, 723 asociaciones de ayuda a pueblos natales apoyaron 1,226 proyectos en México, invirtiendo 69.9 millones de dólares en planes que van desde llevar electricidad a algunos pueblos hasta la instalación de clínicas, según la Secretaría de Desarrollo Social de México. Y el gobierno espera que estos grupos empiecen a invertir en granjas y en la agroindustria mexicana.
“En un principio, las remesas que llegaban al país eran para el consumo, pero no se usaban para inversión. Estos programas que institucionalizan esas remesas son benéficos. Permitirán que el dinero se multiplique”, aseguró González Camacho.
