Rompe EPR acuerdo de mantenerse lejos de la zona zapatista

Con el ataque a una cárcel en construcción en Chiapa de Corzo, el Ejército Popular Revolucionario (EPR) rompió un acuerdo no escrito con el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) de mantenerse fuera de territorio zapatista, afirmó José López Arevalo, exmilitante del Partido Revolucionario Obrero Clandestino Unión del Pueblo (PROCUP).

La última irrupción del EPR en territorio chiapaneco fue en 1996, cuando colocó mantas propagandísticas en los tramos carreteros de Tuxtla-San Cristóbal y San Cristóbal-Ocosingo. En ese entonces, el EZLN le recriminó su proceder:

“El operativo propagandístico en Chiapas me pareció inútil y tonto en el mejor de los casos, y provocador, en el peor. Ese acto vino a colocarse en el final de nuestra consulta interna y puso en peligro la vida y libertad de los dirigentes indígenas que, en estos días, recogían los resultados de la opinión de los pueblos”, dijo el Subcomandante Marcos, en un comunicado difundido el 29 de agosto de 1996.

Más adelante, marcó su distancia con el EPR y rechazó el apoyo ofrecido por el grupo guerrillero: “Ustedes luchan por la toma del poder. Nosotros por democracia, libertad y justicia (…) Sólo quiero decirles que no queremos su apoyo. No lo necesitamos, no lo buscamos, no lo queremos… Sigan ustedes su camino y déjenos seguir el nuestro. No nos salven ni nos rescaten. Cualquiera que sea nuestro destino, queremos que sea nuestro. Por nosotros no se preocupen. No los atacaremos.”

López Arévalo, exmilitante del PROCUP y ahora columnista de un diario local, no ve nada extraño que el EPR haya decidido romper el acuerdo con el EZLN y emprender acciones de tipo armado en Chiapas.

Afirma que el EPR tiene presencia en la entidad, con una sólida base social.

“No es de extrañar se hayan manifestado militarmente al balear la cárcel de Chiapa de Corzo. Como en los atentados a los ductos de Pemex en el centro del país, no se buscó hacer daño a la población, sino manifestar que no se estarán quietos mientras el supremo gobierno no aparezca con vida a sus dos militantes aún desaparecidos”, explicó.

“Las acciones del EPR continuarán a lo largo y ancho del país. Por el momento, al menos, la bronca no es con el gobierno del estado, sino con el gobierno federal por la desaparición de dos de sus militantes en Oaxaca”, agregó López Arévalo.

Luego del ataque a la cárcel de Chiapa de Corzo, policías estatales mantienen bajo extrema vigilancia las instalaciones. Una docena de personas con uniformes de color azul se encargan de borrar con pintura las consignas escritas con pintura roja que dejó el EPR en la fachada de la cárcel, ubicada a siete kilómetros de Chiapa de Corzo y a 23 de esta ciudad: “Viva el EPR”, “El EPR Triunfará”, “¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!” “¡Libertad a los presos políticos!”

Los policías insistieron que el día de los hechos, alcanzaron a ver a tres hombres uniformados de negro y encapuchados que dispararon contra la prisión. Sin embargo, recordaron que también escucharon voces a los lejos, pero no sabían si eran compañeros de los agresores.

Inicialmente, las autoridades estatales y municipales de Chiapa de Corzo minimizaron el incidente al tacharlo de “simples actos vandálicos”; pero el domingo 29, el EPR reivindicó el ataque a la prisión, en demanda de la aparición con vida de sus compañeros Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez, “detenidos-desaparecidos hace más de dos meses por el gobierno de Felipe Calderón”.

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